martes, 29 de mayo de 2012

Libros como obras de arte

Leyendo en Internet y revisando información para un comentario en un blog, encontré interesantes ejemplos de la transformación de libros en obras de arte.


Este conjunto de caballos es obra de Jacqueline Rush Lee, quien transforma los libros en obras tridimensionales de animales y arte abstracto.


Brian Dettmer, realiza sus obras diseccionando libros.  Aquí The Household Physicians, 2008.


Robert The utiliza la sierra para dar formas de finidas a los libros, como este escorpión.


The Opposite of Wild (2011) de Kylie Stillman, quien "recorta" imágenes tridimensionales compuestas de la naturaleza en múltiples tomos.



Frank Halmans, convierte los libros en maquetas.  Foto tomada de Ecomanía.





Se pueden ver más obras de arte en:
Brian Dettmer
Ecomanía blog
Jacqueline Rush Lee
Kylie Stillman
Robert The
Su Blackwell 
Verde Balam blog



Los libros efímeros


Tener un libro entre las manos es una experiencia vital, su peso, su olor, su tacto… un libro asocia imagen y concepto, un libro es cultura además de ser un objeto. Esa asociación se ha conseguido tras varios siglos en los que el uso del libro apenas ha cambiado. Su diseño se ha estilizado y su producción se ha perfeccionado al máximo, pero, en definitiva, un libro del siglo XIX se usa igual que un libro del siglo XX.
Uno de los grandes puntos a favor de los libros es que nos hacen sentir que fijan la cultura. El conocimiento está ahí, entre sus páginas, son el vehículo entre el mundo de las ideas y el mundo real, no importa lo que pase fuera, una vez el libro está escrito servirá para siempre, todos podrán acceder a él. Por eso acumulamos libros, por eso pensamos que un libro no se puede perder, ni tirar, ni destruir, ya que siempre, en algún lugar, le puede servir a alguien. No sé vosotros, pero a mi me sienta fatal ver libros en la basura, aunque es cierto que cuando se transforman en obras de arte no me afecta en absoluto, ya que lo considero una manera de reciclaje.
Reciclaje, ese es un tema interesante. ¿Alguna vez os habéis parado a pensar en el impacto ambiental de la industria editorial? Tened en cuenta que una vez que se produce un libro tiene un número determinado de usos/lecturas y se acabó. Muchos libros son leídos una vez durante su vida útil, otros ni eso. Los hay, claro, que acaban en bibliotecas y colegios y en muy poco tiempo pasan por decenas de manos. Muchos acaban en casas particulares y son leídos tres o cuatro veces. No voy a descubriros nada si os digo que los libros están hechos de papel, claro, y que la industria papelera no es precisamente de las menos contaminantes. Lo normal sería que cuando un libro ya no va a ser leído más pasara a una bibloteca, a una ONG o al cubo de reciclaje. Sin embargo, no lo hacemos. Ese libro es nuestro, ese pedazo de conocimiento se queda en casa, en nuestra librería. Aunque sepamos positivamente que no volveremos a leerlo nunca más, aunque fuera un best-seller malo malísimo; como mucho lo prestaremos con la esperanza de que no vuelva a casa.
Y es que los libros no son sagrados. Tendríamos todos que tenerlo en cuenta. No son vasijas receptoras de cualidades eternas. Si dejas un libro en el exterior verás que tarda menos de un año en desaparecer por completo, pero sólo unas pocas semanas en dejar de ser útil. Los libros que atesoras en casa sin un complejo sistema de climatización no vivirán para siempre, se irán degradando poco a poco -liberando esos olores que tanto gustan- antes de volverse quebradizos y ser atacados por hongos y gusanos. No tenemos libros como los viejos incunables en casa, no nos engañemos, la vida útil de los libros no llegará en muchas ocasiones a nuestros nietos. Y eso con suerte.
Por eso me gustaría que todos pensáramos bien en lo que hacemos con los libros que atesoramos en casa. Es cierto que un libro puede servir a mucha gente antes de que el uso lo degrade, no somos quienes para negarle esa vida. ¿Tienes libros en casa que no usas? ¿Que sólo leíste una vez? ¿Que te regalaron y ni siquiera has abierto? Dónalos, regálalos, llévalos a una biblioteca, ponlos en puntos bookcrossing, pero no dejes que la cultura desaparezca poco a poco entre las cuatro paredes de una habitación cerrada. Debería ser libre. En el mejor de los sentidos.

Original de Alfredo Álamo (28 de mayo de 2012), tomado de Lecturalia.

viernes, 25 de mayo de 2012

Encyclopedia Mythica

Esta página, Encyclopedia Mythica, es un magnifico recurso gratuito en Internet para el estudio de la mitología.  Esta es una enciclopedia con sobre 7,000 artículos sobre mitología de todo el planeta divididos en secciones de mitología, folklore, bestiario, héroes legendarios, tablas genealógicas y una galería de imágenes.

Algunos ejemplos de los panteones incluidos en esta página son el griego, el nórdico, el celta, el egipcio, el persa, el coreano y los panteones africanos, aborigenes australianos y nativos americanos (incluyendo los Inuit).

miércoles, 25 de abril de 2012

Coursera: cursos universitarios en línea gratuitos

Universidades de renombre ofrecen cursos en línea gratis Stanford, Princeton, Berkeley y otras se unen al programa de Coursera ¿Qué se le ocurre estudiar? ¿Fundamentos de la farmacología, mitología griega y romana, introducción a la ciencia del genoma? ¿Con quién querría estudiar las clases? ¿Profesores de la Universidad de Stanford, Princeton, Berkeley? Pues bien, si tiene acceso a internet, todo eso lo puede hacer desde su casa gracias a un programa desarrollado en California, Estados Unidos, en colaboración con algunas de las más prestigiosas instituciones del mundo. Y es gratis. El programa, llamado Coursera, ofrece 36 cursos diseñados por destacados catedráticos de las universidades de Pennsylvania, Michigan, además de las ya mencionadas arriba. Puertas abiertas Los fundadores de Coursera son Daphne Koller y Andrew Ng, profesores de informática en la Universidad de Stanford, que habían diseñado tres de sus cursos para acceso público con tanto éxito que decidieron ampliar el proyecto y llegar a una audiencia mundial. "La educación es el gran nivelador. Da conocimiento, habilita y otorga poder a la gente", afirmó la doctora Koller a BBC Mundo. "Stanford tiene profesores espectaculares, así como otras instituciones de igual nivel y queríamos poner sus cursos al alcance de estudiantes en todo el mundo". Michael Corry, profesor de Educación y Liderazgo Tecnológico de la Universidad George Washington (GWU), que ofrece carreras completas online, coincide en los beneficios de la educación a distancia y por internet. "Retira los obstáculos de la educación superior, presenta oportunidades no importa dónde se esté y abre puertas que antes estaban cerradas para muchos", afirmó. El profesor Corry resalta lo que llama la "flexibilidad estructurada" de los cursos online. Con eso quiere decir que, dentro de un marco establecido, un estudiante puede ajustar cuándo toma la clase, hace el trabajo correspondiente y los exámenes según su propia agenda. "Eso es clave para muchos estudiantes que tienen trabajos de tiempo completo. Lo aprecian mucho", explicó. La fundadora de Coursera Daphne Koller resaltó que no son únicamente los estudiantes los beneficiados. Las universidades y los catedráticos también aprovechan el impacto global que tienen. "Un profesor que lleva 15 años refinando su pensamiento y el dominio que tiene sobre una materia a va sentir gran entusiasmo en poder llevar ese conocimiento a una población mucho mayor", aseguró. Experimentación e innovación La Universidad de Princeton es una de las instituciones destacadas que participan en el programa. Clayton Marsh, vicedecano de la Universidad de Princeton -una de las instituciones asociadas a Coursera- manifestó a la BBC que la posibilidad de compartir material educativo con el resto del mundo es muy emocionante, pero "la meta primordial de Princeton es aprender más sobre el potencial de tecnología interactiva en la red para incrementar la calidad de enseñanza y aprendizaje". Marsh comentó que de la participación se espera generar discusión y experimentación dentro de los académicos con el propósito de desarrollar innovadores métodos de enseñanza para aplicar en su propio campus. Michael Corry de GWU considera que ese desarrollo es fundamental en vista de que cada vez habrá más estudiantes en la red. "Necesitamos más investigación para mejorar el contenido, la difusión, la administración, inclusive las políticas de educación. Eso resultará en mejores cursos y profesores", afirmó. Uno de los desafíos de tomar cursos online es que se pierde la relación e interactividad que existe entre alumno y profesor. El doctor Corry reconoce que en algunas áreas de aprendizaje es mejor el contacto cara a cara. No obstante, dice, hay muchas áreas de estudio que funcionan muy bien online y registran los mismo resultados que de una educación convencional. El aprendizaje a través de internet es una combinación de muchos medios relacionados como el texto, video, audio, imágenes que se pueden ampliar y, hoy en día, también se usan mensajes y telefonía móvil para comunicarse con el profesor. "Los estudiantes online están más expuestos a la tecnología que los convencionales. Así se convierten en mejores consumidores de esa tecnología", agregó. Daphne Koller indica que en la plataforma donde ellos ofrecen los cursos, los estudiantes pueden interactuar entre ellos. "Se crea una sensación de comunidad, la gente sabía que no está haciendo esto a solas sino que es parte de una comunidad vibrante. Eso es lo que le ha dado tanto éxito al programa", manifestó. Credenciales Los cursos online dan el mismo resultado que las clases en aulas ordinarias, dicen los expertos. Koller dice que sacar los cursos por fuera del aula también ha beneficiado a los estudiantes de la propia Universidad de Stanford que ven el curso en video y, cuando llegan al salón, ya no hay necesidad de escuchar una cátedra sino que se convierte en una sesión interactiva con el profesor. "Hay preguntas y respuestas, discusión, pensamiento creativo, oportunidades que no se dan en un escenario convencional de enseñanza", continuó. Si hay una duda sobre el sistema de educación online, es con el control y monitoreo de la identidad de los participantes y de la distribución de credenciales a las personas que realmente hayan tomado los cursos a conciencia. En los programas virtuales de la Universidad George Washington, el profesor Michael Corry explica como una serie de mecanismos, desde exámenes vigilados de alta competencia, cámaras y tecnología de reconocimiento, sirven para garantizar la integridad de los cursos. "Un estudiante ambicioso que toma una clase online de Berkeley o Stanford o Michigan y saca un buena calificación en ese ambiente competitivo, sobresale" Daphne Koller, cofundadora de Cursera "Es un tema importante que debe ser investigado y discutido. Es crucial que los estudiantes que reciben el crédito sean los que están tomando el curso". Daphne Koller asegura que Coursera aplica mecanismos de control y soluciones tecnológicas para la verificación de identidades pero que, al fin de cuentas, son los empleadores los que tendrán que cerciorarse en las entrevistas de las cualidades de un potencial empleado. En cuanto a los certificados y créditos universitarios, eso está bajo la discreción de los profesores y instituciones. Princeton, por ejemplo, no ofrece ningún certificado por sus cursos. Koller insiste, sin embargo, en que la sociedad se está alejando de los diplomas y certificados formales. "Las firmas que contratan se fijan más en insignias de mérito", subrayó. "Alguien puede ser graduado en informática por una institución normal. Como él hay miles en el mercado laboral. Pero un estudiante ambicioso que toma una clase online de Berkeley o Stanford o Michigan y saca un buena calificación en ese ambiente competitivo, sobresale". Por BBC Mundo; tomado de la edición digital de El Nuevo Día el 25 de abril de 2012

Ennigaldi-Nanna: la curadora del primer museo del mundo

Interesante historia de Ennigaldi-Nanna, princesa y sacerdotisa mesopotámica, hija de quien es considerado por muchos como el primer arqueól...